El servicio de ropería del Centro San Juan de Dios de Ciempozuelos gestiona la ropa de las personas ingresadas en las quince unidades del complejo. Recibimos las prendas que aportan las familias, las identificamos, las clasificamos y las distribuimos a cada unidad, y nos ocupamos de su arreglo a lo largo de la estancia.
La identificación es la parte menos visible. En un complejo con más de mil doscientas personas y un circuito diario de lavado, que cada prenda vuelva a su propietario es lo que permite que cada residente conserve su ropa. Por eso el centro no permite el intercambio de prendas entre residentes.
El lavado no se hace en la ropería. La ropa se lava en la lavandería industrial situada dentro del propio recinto, que gestiona el Centro Especial de Empleo San Juan de Dios, que trabaja con personas con discapacidad y cuenta con certificación ambiental ISO 14001. Al estar dentro del complejo, no hay traslados de ropa al exterior.
La ropería trabaja también sobre la vida útil de las prendas. Antes de descartar nada se hace una selección: lo que se puede arreglar se arregla y se reutiliza, y lo que ya no sirve para el centro se entrega a la obra social. Solo el textil que no admite reutilización se deriva a un gestor autorizado de residuos.
Ese circuito forma parte del sistema de gestión ambiental del centro, certificado según la norma ISO 14001. La gestión de los residuos textiles y su tratamiento posterior evitan cada año la emisión de decenas de toneladas de dióxido de carbono.
Para las familias, la indicación práctica es sencilla: aportar las prendas que solicite el personal de la unidad, preferiblemente ropa que no sea delicada. El cuidado del aspecto personal se completa con el servicio de peluquería básica del propio centro.