El Centro San Juan de Dios de Ciempozuelos dispone de cocina central propia, una condición poco frecuente entre los centros de la Orden Hospitalaria. Desde ella preparamos los cuatro servicios diarios —desayuno, comida, merienda y cena— para las personas ingresadas en las unidades, para la comunidad de Hermanos y para quienes acuden al Comedor Social.
El volumen es alto, pero la complejidad no está ahí. Cada bandeja responde a una indicación concreta: dietas terapéuticas ligadas a la patología de base, texturas modificadas para quien tiene dificultades de deglución, y un número creciente de alergias e intolerancias alimentarias. El menú general y los menús específicos los elabora una dietista-nutricionista, en coordinación con los equipos asistenciales de cada unidad.
El equipo reúne perfiles de cocina, hostelería, carnicería, reparto y transporte. El trabajo funciona en cadena y con horario cerrado: elaborar, emplatar, montar las bandejas, cargar los carros y distribuirlos a las unidades dentro de la ventana horaria de cada servicio. Un retraso en un punto se arrastra hasta el final.
La cocina cuenta además con panadería propia, donde se elabora el pan y la bollería que se sirven en las unidades, y con carnicero en plantilla. Eso reduce el uso de productos cárnicos semielaborados y, con ellos, los envases y embalajes que genera el servicio.
En el aprovisionamiento aplicamos criterios de proximidad: la carne y el pescado proceden de establecimientos de la zona. La cocina está integrada en el sistema de gestión ambiental del centro, certificado según la norma ISO 14001, con separación de cartón y papel mediante prensa propia y retirada de aceites y grasas vegetales por gestor autorizado.
La panadería es además uno de los talleres laborales del centro: residentes del área de salud mental y de discapacidad intelectual trabajan en ella junto al personal, dentro de su plan de atención individual.