El Centro San Juan de Dios de Ciempozuelos pertenece a la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, una institución sin ánimo de lucro presente en los cinco continentes. De ella recibe su propósito, su forma de entender la asistencia y los valores que orientan el trabajo de todos los profesionales del centro.
Misión
Prestar una asistencia integral y humanizadora, basada en la hospitalidad, a las personas enfermas y necesitadas, con preferencia a los más débiles y vulnerables.
En Ciempozuelos esa misión se concreta en tres ámbitos: la salud mental, la atención a personas con discapacidad intelectual y la psicogeriatría, junto a los cuidados somáticos que requieren los residentes con enfermedad física de mayor complejidad. La formulación original de la Orden, de raíz confesional, habla de evangelizar el mundo del dolor y del sufrimiento a través de esa asistencia.
Visión
Seguir siendo un centro de referencia en salud mental, psicogeriatría y atención a personas con discapacidad intelectual en la Comunidad de Madrid.
Una referencia construida sobre la plena integración en la red asistencial comunitaria y caracterizada por la excelencia en el tratamiento, la innovación, la investigación y la docencia.
Nuestro modelo de atención
El modelo asistencial del centro sitúa en su núcleo el respeto a la dignidad de la persona, entendida como un valor universal: la persona vale por sí misma y no por sus circunstancias ni por elementos externos a ella.
Esa afirmación tiene una consecuencia práctica. La enfermedad, la discapacidad o la exclusión hacen que alguien pierda, total o parcialmente, su autonomía, es decir, su capacidad de tomar decisiones, que es un elemento imprescindible de la dignidad. El modelo se orienta precisamente a preservarla en ese momento, que es cuando resulta más frágil.
Se sostiene en tres pilares:
El binomio paciente y familia
Sus circunstancias, sus valores, sus expectativas y su entorno. El paciente no es un receptor pasivo de la atención, sino un agente activo que participa, que interactúa y que necesita agilidad en las respuestas, seguridad y resultados.
El papel de los profesionales
Deben ser competentes para asumir la responsabilidad en sus ámbitos de decisión, bajo el binomio autonomía y responsabilidad, y conocer la realidad en la que trabajan.
La evaluación de acciones y resultados
Sin saber qué se hace, cómo se hace y qué resultados se obtienen, no es posible mejorar ni implantar nuevas acciones. De ahí que el centro someta su gestión a evaluación externa periódica.
Valores
La Orden no plantea sus valores como una lista de iguales. Uno de ellos los vertebra y el resto se derivan de él.
Hospitalidad
El valor central. Compromete a velar por el derecho de cada persona a nacer, a vivir decorosamente, a ser curada en la enfermedad y a morir con dignidad. Se ejerce con servicio humilde, algo que no está reñido con la máxima cualificación profesional, y con paciencia, respeto y comprensión hacia quien recibe la atención.
Calidad
Excelencia y profesionalidad, atención holística, conciencia de las nuevas necesidades y unos espacios acogedores en los que vivir y ser atendido.
Respeto
Respeto por el prójimo y humanización de la asistencia, defensa de los derechos civiles y humanos, promoción de la justicia social e implicación de los familiares en el proceso.
Responsabilidad
Fidelidad a los ideales de la Orden, ética asistencial, social y de gestión, protección del medio ambiente, sostenibilidad y distribución justa de los recursos.
Espiritualidad
Acompañar a cada persona en su búsqueda de sentido, con respeto a la pluralidad de creencias y atención espiritual también a quienes profesan otras religiones.
Los principios que rigen el trabajo diario
La Orden fija tres principios fundamentales que se aplican en todos sus centros: la persona asistida es el centro de interés; se promueven y defienden los derechos de la persona enferma y necesitada, teniendo en cuenta su dignidad; y existe un compromiso con la defensa y la promoción de la vida humana.
Estos principios se apoyan en estructuras estables dentro del centro: un Equipo Local de Bioética que asesora ante conflictos éticos y promueve la formación en la materia, una comisión de humanización, y la participación de las familias a través de la Unión de Familias, que traslada a la Dirección sus sugerencias y propuestas.
Sobre la identidad del centro. El Centro San Juan de Dios de Ciempozuelos es una institución de la Iglesia católica y observa y promueve sus principios éticos. Al mismo tiempo, respeta la libertad de conciencia de las personas atendidas, sus familias y los profesionales, y pide a cambio respeto por la identidad del centro.
El Servicio de Atención Espiritual y Religiosa acompaña a residentes, familias y profesionales desde el respeto a la pluralidad religiosa, y facilita asistencia a personas de otros credos poniéndose en contacto con sus ministros siempre que lo soliciten. La participación en celebraciones y sacramentos se ofrece a quien la desea, nunca se impone.