El servicio de jardinería del Centro San Juan de Dios de Ciempozuelos se ocupa de la conservación de las zonas verdes del complejo: 28.162 metros cuadrados ajardinados dentro de una finca de 184.747, con arbolado que en parte es centenario. Poda, riego, siega y abonado forman el trabajo del año.
Estas zonas no son un elemento decorativo. En un centro donde las personas ingresadas viven durante años, el exterior es el espacio por el que se pasea, donde se hacen actividades y donde se sale a tomar el aire. Su estado condiciona el uso que se le da, y por tanto la vida cotidiana del residente.
El complejo cuenta con vivero e invernadero propios, donde se cultivan las flores y las plantas que después se emplean en los jardines. Eso permite abastecer los jardines con producción propia y reducir la compra externa de planta.
Los restos de poda no salen del centro como residuo. Se trituran y, junto con los excrementos de los animales de la granja escuela, se emplean para elaborar compost, que después sirve para abonar los propios jardines. El circuito evita la compra de abono y reduce el volumen de residuo vegetal que hay que retirar.
El mantenimiento de estas zonas está integrado en el sistema de gestión ambiental del centro, certificado según la norma ISO 14001. El consumo de agua de riego, el uso de productos fitosanitarios y la gestión de los residuos vegetales se registran y se revisan de forma periódica.
Parte de este trabajo lo realizan residentes del centro. La jardinería y la limpieza de exteriores figuran entre los talleres laborales, donde se trabaja junto al personal del servicio en semilleros, riego, abonado y trasplante de esquejes en el vivero. El centro recoge ese taller entre sus actuaciones de conservación de la biodiversidad.